Sostener la motivación

Mapa de motivación

Estoy en un punto con Mena en el que me cuesta seguir adelante. No sé muy bien qué forma global darle al emprendiacierto, y escribir un artículo es un gran esfuerzo. Se nota en la irregularidad de las publicaciones y mi poca presencia cibernética. Lo fácil en este momento sería abandonar. Sin embargo, estoy convencida de que quiero y debo continuar.

Muchas metas, como aprender a tocar un instrumento, estudiar o crear, requieren de pasar un proceso para alcanzarlas, y para ello necesitamos cultivar la paciencia y la perseverancia. Sin la motivación adecuada nos sentiremos inclinados a abandonar antes que hacer ese esfuerzo. Hoy quiero revelarte las claves para crear y mantener una motivación fuerte que te mantenga enfocada en la meta a alcanzar, incluso si esa motivación no te viene de forma natural.

Un mapa marino

Te contaré esta historia como ejemplo. Está relacionada con el mapa que ves arriba. Hace unos días estuve con unos amigos en la playa y fuimos a bucear a las rocas. Solo teníamos dos gafas para tres y como lo del buceo había sido idea de mis amigos pronto decidí volverme a la sombrilla. El problema era que la playa estaba muy lejos de las rocas. A la ida habíamos avanzado tranquilamente los tres, bordeando la costa y charlando, pero a la vuelta iba sola y planeé nadar en línea recta hasta la sombrilla, atravesando una zona de mar muy profundo. En el mapa está marcado con unas gafas el sitio donde decidí abandonar la expedición de buceo y el sitio donde habíamos puesto la sombrilla.

Empecé a nadar al estilo crol, que es el que te hace avanzar más rápido, pero que a mí me cansa más. Cuando llegué al punto marcado con una A ya no tenía más ganas de nadar. De nuevo, lo fácil hubiera sido abandonar. Por supuesto, en este caso no era posible. Así que seguí un poco de mala gana alternando el nado rana con el crol. Cuando llegué aproximadamente a la mitad del trayecto (B) vi claro que si quería llegar iba a tener que nadar a un ritmo tranquilo y constante, y alternar el crol, la rana, el estilo avance libre (gandul) con alguna que otra pausa. Así seguí un rato. Estaba un poco aburrida, pero tenía claro que la sombrilla era mi meta y que al final nadando llegaría. Además estaba más tranquila con el nuevo ritmo más consciente y gracias a ello incluso pude disfrutar de la sensación de estar en el agua y hacer ejercicio.

Cuando llegué al punto C sucedió algo sorprendente que no me había acordado de incluir en mis cálculos. De pronto mis pies alcanzaban el fondo. Pude respirar más tranquila y el último tramo del trayecto se convirtió en una fiesta más que un esfuerzo. Avanzaba ahora muy lentamente, saboreando cada metro de orilla. Di unas cuantas vueltas extra. Y llegué y me pude tumbar bajo la sombrilla y relajarme.

Mapa detalle etapas

Es cierto que el camino es importante, y también el contexto. Si no disfrutara nadando hubiera hecho la vuelta por tierra o directamente no hubiera ido a bucear. Y por otro lado, en este caso no podía abandonar el emprendimiento, porque me hubiera ahogado. En otras situaciones posiblemente hubiera sido sencillo mandar todo el proyecto a tomar viendo y pasar a otra cosa. Pero al final la razón por la cual empecé a nadar fue porque quería estar bajo la sombrilla. Me imaginaba tranquilamente tumbada sobre la toalla, sintiendo el calor del sol, la brisa y el sonido de las olas. Esa era mi motivación.

Las claves para crear y sostener la motivación

Te voy a revelar cómo hago para reavivar y alimentar la motivación por mi emprendimiento “Mena” cada vez que tropiezo y caigo. He podido sentirme totalmente inadecuada para emprender, o deprimida con cada palabra que escribo, pero lo cierto es que en los dos años o así que llevo con este proyecto siempre he tirado hacia delante. Mi libreta de ideas se llena a velocidad de vértigo y los proyectos que realizo detrás de los bastidores se siguen sucediendo, aunque la mayoría no acaben publicados porque no doy con la forma. Pero lo cierto es que sí conozco la manera de mantener la motivación e inconscientemente la vengo usando desde que empecé a sentir decaer el emprendimiento.

En el contexto de los proyectos y las empresas a la motivación se le suele llamar “visión”. Consiste en una frase o un párrafo con el que resumes la imagen del futuro que quieres crear. Tener una visión redactada y presente es fundamental para mantenerse enfocada.

Yo diría que cuanta más envergadura o dificultad tenga un proyecto, más necesario es que esa visión esté realmente redactada sobre papel. En el caso de Mena aún estoy en el camino de definir la visión, pero en mi borrador tengo los siguientes puntos clave:

  • Sustento económico.
  • Trabajar en casa.
  • Creatividad.
  • Manera de vivir respetuosa.

Esta es mi “sombrilla” hacia la que me enfoco cada vez que necesito recordar qué tengo que hacer con Mena o para qué.

Pero conseguir definir estas claves supuso un esfuerzo. En este mundo todos necesitamos el sustento del dinero para vivir tranquilos, y sin embargo las actividades que yo suelo realizar más a gusto no me llevan a conseguirlo de forma natural. Por eso tuve que dar forma a una visión nueva que tuviera en cuenta la parte económica.

Lo conseguí de la siguiente manera.

En primer lugar atravesé una fase de duelo, a causa de mi dificultad para aceptar el mundo tal cual es. Pero continué contemplando la realidad durante el tiempo que me hizo falta. Esto significa tenerla presente y saber que en algún momento tendrás que enfrentarte a ella aunque ahora mismo todavía no estés preparada. Tómate todo el tiempo que necesites para contemplar, alimentando paralelamente las ganas de hallar una solución que fluya sin necesidad de forzar.

Finalmente, después de contemplar durante un tiempo (un largo tiempo, en mi caso) el mundo pude conectar unas cosas con otras y empezar a integrar la realidad. Entendí por ejemplo que no es posible en España vivir completamente en la naturaleza, que hay distintos estilos de vida, que también hay muchas formas de contribuir el mundo y obtener dinero a cambio, y cómo se adquieren los conocimientos a través de una combinación de estudio y experiencia.

Entonces pude aceptar el funcionamiento de mi mundo. Si alguien me hubiese obligado a trabajar sin darme tiempo a pasar por mi proceso yo todavía estaría en una fase previa en la que estaría dirigiendo mi rabia contra el mundo cruel y/o contra la/s persona/s que me forzaron. Pero de esta manera tengo la posibilidad de pasar a la cuarta y última fase con toda mi alegría y energía.

En esta última fase se trata de buscar maneras creativas de solucionar las necesidades. Las mías son (1) conseguir dinero y (2) disfrutar del proceso, ya que debo dedicar una buena parte de mi vida a ello. Para conseguirlo debo dejar de mirarme únicamente a mí misma y volverme hacia el mundo para saber qué puedo hacer por el resto de personas que lo habitan. Pero lo fundamental es que con estos ingredientes se puede llegar a una gran variedad de soluciones. La cuestión es: ¿cuál de ellas te funciona a ti?

La experiencia del mapa marino también me enseñó que poner la atención en la visión te ayuda a inspirarte para el camino. En ese ejemplo aprendí que podía combinar diferentes maneras de nadar para cansarme menos. Esto me facilitó el recorrido. Igual que ocurre con la motivación, mantener la atención centrada ayuda a que lo que tiene que ocurrir para acercarnos al objetivo ocurra.

Para mantener vivo el emprendiacierto Mena tengo al menos que publicar un artículo nuevo cada mes. Ahora bien, si no me enfoco en reunir el material para escribir el artículo, no me surge de manera natural el momento en que de pronto tengo ganas de sentarme a escribir, porque me supone bastante esfuerzo. Cuando me enfoco, sin embargo, saco mi libreta de las ideas que voy reuniendo en los fugaces momentos de pasión, un folio en blanco y un boli, y empiezo a repasar las posibilidades. De pronto una frase llama mi atención y se me ocurre algo que desarrollar en torno a ello. Luego me doy un baño en el mar y cuando vuelvo he tenido una experiencia que de pronto me da material para un artículo entero. Si no hubiera estado atenta, seguramente no hubiera experimentado las cosas de la misma manera. Ahí está la clave de la inspiración.

Resumen

  1. Motivación / visión clara. Redactar una frase o un párrafo y tenerlo en un sitio visible.
  2. Motivarse si no fluye de manera natural. Cuatro fases: contemplar, integrar, aceptar, diseñar.
  3. Inspirarse. Poner la atención en el objetivo que quieres alcanzar para que lo que la vida te presente te sirva como material para conseguirlo.

Después de sufrir muchas veces el mismo problema de que supuestamente quería conseguir algo determinado en la vida, como aprender a tocar un instrumento o empezar a trabajar, pero nunca alcanzar ese objetivo, me di cuenta de que necesitaba reunir primero la motivación suficiente para poder dedicar la dosis de energía requerida al proyecto. Hoy al fin he conseguido aprender cómo crear y mantener esa motivación y comparto mis reflexiones para que tú también puedas inspirarte. Espero haber podido aportarte algo valioso.

¡Hasta pronto!,
Hanne

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